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Topofilia:
Revista de Arquitectura, Urbanismo y Ciencias Sociales
Numero Especial Primer Coloquio Internacional: Ciudades del Turismo
Megadesarrolllos
turísticos de sol y playa a través del imaginario
colectivo
Sylvia
Cristina Rodríguez González
Resumen
La
ciudad turística representa el dinamismo, ya no solo sol y
playa, al ser
detonadora del desarrollo urbano arquitectónico se ha convertido
en un centro
turístico, donde las realidades sociales son representadas por
el imaginario
colectivo, a partir del encuentro con la imagen deseada por sus
visitantes,
interpretada por grandes grupos de empresarios y turistas por elementos
urbano arquitectónicos
de la posmodernidad.
El
imaginario colectivo ha conformado nuevas realidades, formas y
libertades. El
turista y el empresario se encuentran construyendo nuevos territorios
tematizados,
mismos que son expresados con falsas estructuras y elementos
representativos
del atractivo turístico, destacándose un globo de
modelos, estilos, caprichos,
simulaciones, que cubren el deseo y la formación del
paraíso globalizado a
partir del imaginario urbano arquitectónico; este imaginario es
simbolizado por
el megadesarrollo turístico como elemento urbano
arquitectónico ancla del
desarrollo a través del atractivo que transmite al turismo a
partir de la idea
formada por el imaginario colectivo sobre el deseo expresado.
Palabras clave: Imaginario
urbano arquitectónico,
imaginario colectivo y megadesarrollos
turísticos
Introducción
Los
centros turísticos se distinguen por englobar una serie de
centralidades dentro
del territorio, la detonación por capturar el interés del
turismo en estas
ciudades, ha llevado a la conformación de una serie de
desarrollos turísticos
de dimensiones macro, denominados megadesarrollos turísticos,
convirtiéndose en
los elementos de constitución del imaginario colectivo,
principalmente de
turistas y empresarios. Donde la
delimitación
de los mismos, es el elemento enclave, todo ello tras la solicitud de
seguridad
por parte de los turistas, especialmente los extranjeros al territorio
adjunto
al sol y playa.
La
representación a través de elementos urbano
arquitectónicos sustentado en el
deseo y atracción para el turista, el despertar el
interés por acudir al
territorio y capturarlo por medio de diversas vistas englobadas en sol
y playa.
El empresario como guía capturado del turista se ayuda de vistas
simuladas,
denominadas marcadores, mismos que ha probado y conoce que son de
interés
primordial del turista, ante los miedos del mismo hacia lo desconocido,
al
haber lanzado el marcador preliminar ante la vista del turista para
llevarlo al
sitio, este seguirá una ruta de marcadores que lo lleven a la
mejor vista del
territorio, donde lo mantengan dentro del escenario turístico
perfecto.
El
imaginario colectivo se ha conformado desde el momento que se construye
el
espacio turístico ilusorio, sin embargo, este imaginario
colectivo es perfectible,
ya que el turista a pesar de ser cautivado, es el especialista en
conformar sus
escenarios, por ello el empresario se encuentra transformando
constantemente
sus escenarios creados para el turista.
Dubai es el ejemplo internacional
donde un nuevo hotel de lujo ya no causa el mayor interés del
imaginario
colectivo, principalmente de turistas y empresarios, ya que el concepto
de
hotel de lujo ha sido sobregirado por la construcción de los
megadesarrollos
turísticos. Mismos que se ven complementados por parques
temáticos como es el
caso de Legoland en Dubai, Dubailand,
el cual fue proyectado para
ser el primer parque temático construido fuera de una ciudad de
Estados Unidos
de Norteamérica y Europa para el año 2011. La
dimensión de Dubailand será de 279,000 metros
cuadrados de superficie, con más de 40
atracciones
interactivas y espectáculos, destinados a niños en los
rangos de edad entre 2 y
12 años. Se considera que busca el romper el record de Disney World Florida al doble, no es solo un parque
temático son
seis, con jardines, mercados, hoteles, safaris, campos de golf y un Adalusian Resort and Spa.
El
turismo cambia en Dubai desde 1990 a
través de lo que denominan en Dubai Urbanismo
Salvaje, cuando se piensa que todo se ha podido crear en Dubai,
surge un
imaginario colectivo turístico de mayor exigencia, no es solo
recreación y
ocio, la exclusividad predomina en los Emiratos Árabes, cuando
de construcción
de megadesarrollos turísticos se habla, iniciando con el hotel Burj Al Arab con el primer restaurante
subacuático de Dubai, el Waterfront City
considerada la
Nueva York
de Dubai, siendo The World y The Palm
los detonadores de los
megadesarrollos, se mencionan en construcción Crescent
Hydrópolis el enorme resort
subacuático el lugar más exclusivo tipo franquicia, el
tema del megadesarrollo
turístico será el mar, con el mayor número de
vistas al mar a través de muros
de cristal con vistas submarinas, Waterfront
City considerada una ciudad de 140,000,000 metros
cuadrados como una isla artificial cuadrada
ubicada en
el borde noroeste de Dubai.
El imaginario colectivo,
conformado por turistas y empresarios ha montado un escenario
turístico a
través de una serie de encalves
denominados megadesarrollos turísticos. Dichos enclaves son
sustentados en el
seguridad turística, dejado atrás elementos
paisajísticos, como sol y playa.
Mismos elementos con los que ha sido capturado el turista por el
empresario a
través de vistas y marcadores, con elementos centrales de
ilusión y ficción,
aunque el turista no reconocerá el montaje del sitio de deseo o
escenario
turístico.
1. Escenarios de la ciudad
turística de sol y playa
La
ciudad turística posmoderna se ha dividido en un sin fin de
escenarios urbanos
y arquitectónicos,
con un predominio de los
escenarios sociales, un escenario en la ciudad turística
representa el ver y
marcar un espacio, donde las vistas demarcan lo ilimitable de la zona y
las
marcas lo delimitan a través de elementos del deseo y
simulación.
Los
escenarios turísticos pueden basarse en diversos elementos de
deseo y
simulación de la sociedad contemporánea, donde se
enfatizan los emblemas de
exclusividad de la marca y la moda turística, señalando
la exclusividad a
través de elementos de ilusión y ficción entre los
que predominan el tener
acceso a adquirir un vehículo automotriz tipo deportivo de marca
reconocida
ante la transformación tecnológica y el lujo, el consumo
de productos
comestibles etiquetados como Light que
es equivalente al turista a su identificación con el ejercicio y
por ende conservar
su salud durante una temporalidad mayor, a lo cual se han acoplado las
empresas
a dicha moda del consumo, otro elemento es la vestimenta, el consumir
la moda,
la marca es característico del turista, siempre conserva el
deseo de adquirir
un producto de vestir exclusivo y de moda, los servicios detallados de
tipo
gourmet, como ejemplo las bebidas alcohólicas de
importación, contemplándolo
como un principio de la autenticidad simulada.
Es
claro que una serie de elementos rodean al escenario turístico,
sin embargo
existen planos centrales solicitados y preferidos por el imaginario del
turista, algunos de los
elementos urbano arquitectónicos que destacan son el contar con
la construcción
de accesos,
y elementos de movilidad,
transición, recreación, relajación y ocio.
Reconociéndose un énfasis en los
elementos de ocio, tal como albercas o piscinas, camas, sillones
ó hamacas de playa, deportes
extremos que
resaltan por su practica especulativa sobre los elementos naturales del
paisaje
y el territorio como la pesca deportiva, kayak, buceo, nado con
especies
marinas, enfatizando en esta última el nado con delfines, ya que
se declaran
con fines recreativos y terapéuticos, asimismo
la práctica del
golf a través de la construcción de campos con
estándares Green Globe
expresados por los empresarios creadores de los megadesarrollos
turísticos, de
igual manera se reconocen restaurantes gourmet donde se demanda el
buffet tipo
internacional ó bien la generación dentro del
megadesarrollo turístico de
restaurantes dedicados a cada una de las culturas internacionales,
entre las
que resaltan gourmet italiano, francés, japonés,
mediterráneo, americano y
mexicano. Otros espacios con mayor privacidad forman parte de este
escenario,
el tipo de habitación estándar, áreas deportivas
como gimnasios denominados fitness center, albercas
térmicas,
centros de relajación denominados health
spa, que conforman en su conjunto centros terapéuticos de
relajación y
exclusividad, complementados por áreas de baños saunas,
donde se resguardan elementos
del deseo e ilusión, con predominio sobre la relajación y
la seguridad, son
parte de las demandas que el turista encontrara en el sitio de visita.
La
masa de turistas en la actualidad,
desean conocer la configuración del escenario tematisado, ante
la ilusión por
el escenario perfecto para el turista, se les presenta la vista de
ensueño que
los traslada al sitio, donde
encontraran el escenario turístico tipo marcador adquirido para
sus momentos de
ocio, desconociendo la realidad de los residentes de las ciudades
turísticas.
Imagen
1. Escenario turístico, vista de Puerto Peñasco, Sonora. Fuente: Propia (Octubre 2007).
Es
difícil reconocer por el turista que ha sido capturado a
través de un marcador,
su escenario turístico inicial, es el capturador, donde el
empresario muestra
un marcador, ya sea durante otro viaje, a través de expresiones
gráficas que
utilizan entre otros elementos la publicidad expresada por marcadores
donde
resaltaran los elementos arquitectónicos de la
simulación, guiando al turista a
sus deseos e ilusiones de fantasía, donde lo real, las vistas se
mezclan con lo
irreal, las marcas, conformando un escenario collage, que al ser
transmitido al
turista lo capturara de inmediato.
Elementos
de fantasía que ayudan al empresario a cautivar al turista, son
el montaje de
escenarios turísticos de reconocimiento de sitios
locación, donde se utilizaron
elementos paisajísticos para el rodaje de películas
galardonadas a nivel
internacional. Emitiendo mensajes subliminales al turista, a
través de la
visita a sitios famosos, artísticos y con montajes culturales.
La
primera fase de captura del turista a través de un escenario
fluye hacia el
escenario turístico social, donde tendrá su primer
contacto con el sitio, se
rodeará de vistas y marcadores, que no le permitirán
identificar entre la
realidad y la fantasía, conformando el escenario
turístico solicitado como
perfecto por el turista, donde se ha determinado por el turista que el
escenario perfecto será de recreación, esparcimiento y
ocio.
Es
real, que estos escenarios turísticos
se han convertido en lugares sociales, del imaginario colectivo de
empresarios
y turistas, con una marcada autosegregación por la experiencia
fabricada para
cumplir con los deseos y expectativas de libertad simulada. Un
escenario se
divide en segmentos que engloban un todo, por ello la fábrica de
los
megadesarrollos turísticos, con expectativas de gran burbuja
turística.
Los
escenarios son dinámicos, desde el enfoque de simulación
de la historia, hasta
la creación de escenarios exportados, en la actualidad podemos
viajar a
cualquier parte del mundo y tener cualquier lugar del mundo en un sitio
totalmente diferente en su cultura, fabricando escenas y cortes de
vida, donde
los actores centrales son los turistas. El empresario resalta por ser
el
turista principal, es el primero que tiene que sentir la experiencia
del
escenario para poder establecer estrategia de marketing no solo urbano
y
arquitectónico, sino estrategias sociales.
Es
claro, que la ciudad turística cuenta con un centro
histórico, el cual en la
mayoría de las ocasiones se vuelve indescriptible, ya que ha
perdido forma y
función, con rasgos históricos nulos o precarios, donde
sobresalen nuevas
centralidades turísticas destacando los elementos playa y sol
como detonantes
de la conformación de una serie de burbujas aisladas de la
simulación,
que se distinguen por mostrar un escenario muy particular cada uno de
ellos al
turista, donde inician su recorrido con marcas a la llegada del
visitante,
enmarcando la simulación en vistas del paisaje natural,
rescatando los
elementos centrales de las franjas costeras, con la finalidad de
cautivarlo a
través de la imaginación de cada uno de ellos a un
escenario de libertad, surge
el elemento del miedo a la libertad ante las vistas del paisaje
natural, por
ello se ha construido un escenario de seguridad para el turista, a
través de la
magnificación de sus miedos, representado por elementos y
objetos que lo harán
sentir seguro ante el entorno presentado.
La
seguridad a nivel internacional, es trabajo de muy pocos y miedo de
todos, nos
da miedo estar seguros, tanto como no estarlo, nunca se esta seguro en
ningún
sitio, ya que la seguridad no se encuentra al interior de los espacios
recreativos o de ocio, estos solo han de convertirse en los
distractores
perfectos del lugar de visita, con la finalidad de simular la libertad
del
turista, ya que el sitio deja de ser en la mayoría de las
ocasiones un sitio
nuevo por descubrir, por lo tanto un lugar desconocido.
Una
serie de elementos sociales y físicos, le proporcionaran
seguridad al turista,
se registran dos grandes tipos de seguridad: social y el físico.
La seguridad
social para el turista representa el encontrarse afiliado, cotizar,
prestaciones y en algunas ocasiones el conservar derechos de
antigüedad, todo
ello fácil de cumplir con las franquicias que se encargaran de
llevar al sitio
al turista, principalmente al interior del megadesarrollo
turístico.
Asimismo,
algunos elementos físicos son representación de la
seguridad física que intenta
el empresario prestar al turista, para crearle el concepto de
seguridad.
Destacan sistemas de seguridad como alarmas, videovigilancia,
cámaras y
monitores de vigilancia, lentes y visores nocturnos, iluminadores de
infrarrojos, intercomunicadores, micrófonos ocultos, grabadores,
videograbadoras, secuenciadores, cuadrantes, timbres sin hilos,
productos espía
y contraespía, detectores de gas, agua, electricidad, ruido,
microondas,
metales, armas, explosivos, repelentes de animales, seguridad para los
niños y
adultos de la tercera edad, sistemas antirrobo, transmisores y
receptores.
La
seguridad es el elemento conceptual que dará la pauta al
visitante a montarse
ante el mejor escenario turístico, posicionando al turista como
el personaje central
del montaje de los escenarios turísticos, al intentar descubrir
nuevas vistas y
nuevos marcadores.
Inicia
la libertad simulada, ante escenarios montados de culturas trasladadas,
el
mismo reconocimiento del sitio con sus antecedentes de identidad, causa
inseguridad, por ello que mejor que trasladar espacios deseados, de
ilusión
para el visitante donde pueda tener la libertad de crear sus
percepciones sobre
la libertad.
La
denominada “vista turística como ritual moderno” por MacCannell
(2003),
ha sido rebasado, el imaginario del turista se ha transformado, no
corresponde
al visitante moderno, la búsqueda de escenarios posmodernos,
determina los
espacios urbano arquitectónicos y sobretodo los sociales, ya no
existe interés
por reconocer la estructura urbano arquitectónica, ya que esta
se ha visto
rebasada por el montaje de escenarios turísticos, donde el
paisaje no
representa un elemento ritual, el paisaje natural se ha convertido en
una vista
que se mezcla en la serie de marcadores establecidos para guiar al
visitante al
sitio enclave, mismo donde se ha realizado el montaje principal, para
cubrir
sus deseos e ilusiones planteadas desde el escenario de captura por
parte del
empresario.
2.- Montajes: Vistas y
Marcadores del Imaginario
Colectivo
El turista es cautivado por una
serie de marcadores, las representaciones para ser atrapado son
diversas desde
el catalogo aéreo, el spot
televisivo, el canal vía satélite de alto turismo, blogs en Internet, tarjetas de crédito oro, hasta
la actualidad
sistemas virtuales de representación sobre lugares esperados,
como Simcity, Los Sims y Second
Life, estos
últimos bajo el concepto de tu mundo, tu imaginación.
Los marcadores se basan en
representaciones cautivadoras de los turistas, el escenario
turístico inicia a
través de la colocación de los marcadores desde su
transportación al
megadesarrollo turístico, el recorrido generalmente se encuentra
enmarcado por
una serie de señales, símbolos y signos que
permitirán que el recorrido
mantenga al turista con el deseo de la llegada, considerándose
como principales
sitios de enlace entre la agencia y el escenario turístico, los
aeropuertos y
las autopistas.
La llegada y el regreso del
escenario turístico, se mantiene a través de marcadores y
vistas, los
marcadores tienen mayor énfasis en la llegada, ya que las vistas
solo han sido
presentadas al turista a través del montaje collage,
ya que ha sido presentado al turista el escenario
turístico a través de
publicidad donde se enfoca en marcadores. Mientras en el regreso, al
conocerse
las vistas, hacen presencia una serie de marcadores, de expectativas
para la
próxima visita o simplemente señalización donde se
muestran otros escenarios
turísticos por visitar que pertenecen a la misma franquicia que
los llevo al
sitio donde realizaron su estancia.
Estamos inmersos en la simulación
cautivadora, a través de marcadores, esas representaciones donde
se muestra la
próxima visita a Disneyland en
Estados Unidos de Norteamérica, Euroland
en Francia, porque no ahora Dubailand en
Arabia Saudita como se visualiza en la figura 1, los escenarios
actuales tienen
marcas no vistas, estas marcas son todas aquellas representaciones
simbólicas
que nos conducen a una vista y nos regresan al escenario donde
encontramos las
simulaciones de marcas irreconocibles en la percepción del
visitante.

Figura 1. Parque Temático Dubailand. Fuente: Disponible en http://www.dubailand.ae/, http://www.diariodelviajero.com/tag/dubai http://www.travel.howstuffworks.com
(Junio 2008).
Es
decir hemos sido cautivados, a través de un recorrido de
marcadores, todos
ellos indicando el deseo por la búsqueda de libertad y a su vez
seguridad, en
espacios de esparcimiento y ocio,
la tranquilidad y la búsqueda de espacios para el ocio, es la
demanda de la
masa turística.
El
contacto entre marcadores y vistas conforma el escenario posmoderno del
turista, el empresario generalmente no tiene rostro para el turista, lo
cual le
genera mayor seguridad, porque tiene la certeza que no fue el
único en adquirir
el escenario vendido, ya que este empresario se encuentra respaldado
por una
franquicia difundida a nivel internacional, que ha sido apoyada por el
imaginario colectivo. Estas franquicias conservan como estrategia la
especulación sobre los elementos naturales, en específico
las vistas del
paisaje natural, como se visualiza en la imagen 2.

Imagen
2. Recorrido de vistas al megadesarrollo turístico Laguna
Shores, Puerto
Peñasco, Sonora. Fuente: Propia (Octubre 2007).
De los marcadores a las vistas y de
las vistas a los marcadores, es la simulación mostrada ante el
turista,
manejada a través del deseo que muestra a cada uno de los
elementos y objetos
de la simulación.
Esta simulación va enlazada a la representación de los
escenarios de deseo por
parte de los turistas y de privatización para el resto de la
ciudad turística.
Nuestras vistas son los elementos de
libertad del espacio turístico, en el caso de los centros
turísticos, son
diversos pero el foco central son sol y playa, mezclando elementos
paisajísticos auténticos
de cada sitio donde ha sido cautivado el turista, los elementos
auténticos de
la visita del turista son los que han cautivado su deseo, sin embargo
este deseo
de libertad va acompañado de gran inseguridad al
desconocimiento, por ello el
recurrir a un espacio privado, donde se pueda adquirir seguridad, el
enclavamiento distingue a estos sitios del turismo, no solo la
seguridad física
es la búsqueda del turista, el perderse en un sitio como nueva
experiencia
representan las nuevas representaciones del imaginario urbano
arquitectónico.
Imagen
3. Recorrido de marcadores al
megadesarrollo turístico Las
Palomas. Fuente: Propia (Octubre 2007).
Este
imaginario urbano arquitectónico de los megadesarrollos
turísticos se encuentra
bajo un montaje de escenarios turísticos, donde las vistas y los
marcadores son
los elementos centrales del collage
por representar ante el turista, ejemplo de ellos se visualiza en la
imagen 3.
Entendiendo el montaje denominado de correspondencia, señalado
por Vicent Amiel, en la estética del
montaje, como una articulación de los planos discontinuos,
relación entre los
planos en eco, principios de ensamblaje de conexiones aleatorias,
principios de
transmisión sugestivos, representación del mundo por
percibir y procedimientos
estético dominante collage.
El
montaje collage,
deja de lado la realidad, para profundizar en la demostración,
como ejemplo
claro del montaje turístico a través de los marcadores,
este tipo de mezclas de
escenas, entre realidad y ficción, permiten conformar un
escenario que puede
ser repetitivo en demostración de sus vistas, ya que
serán los elementos que
mantengan en captura constante la atención del visitante,
liberando una serie
de marcas que permitirán el montaje de escenas donde la vista no
se identifique
del marcador, ni el marcador de la vista, este tipo de montaje es el
demostrado
en captura del imaginario de turistas, sin embargo se reconoce que su
sucesión
es corta, mismo que corresponde a la estancia del visitante en el
escenario
turístico.
Aunque el editing y cutting,
es
decir el concepto y la acción de montar determinar el montaje,
el escenario es
una estrategia planteada por el imaginario del empresario, desde la
concepción
del marcador y el uso simulado de la vista, para la generación
de la
autenticidad simulada de la que formara parte el turista.
Mientras el
imaginario urbano arquitectónico de turistas requiere el montaje
de escenarios collage, la realidad urbano
arquitectónica del imaginario de residentes, en
específico nativos y migrantes,
se presenta a través de representaciones efecto del montaje collage de tipo turístico, donde la
segregación es el predominio como efecto ante la ciudad.
En el montaje de escenarios
turísticos, el front y back
marcado por Erving Goffman, expresa dos grandes
escenarios de la ciudad
turística mismos que se ejemplifican en la imagen 4, en la
región denominada
frontal “front” y la última
denominada región trasera “back”,
siendo esta última donde se expresa la realidad del imaginario
de los
residentes.
Los residentes, tantos nativos como
migrantes, no forman parte de los personajes principales del escenario
turístico, sin embargo son una parte indispensable, para el
montaje collage,
donde se mezclaran las vistas y las marcas, generalmente los residentes
forman
parte de la escenografía presentada al turista, donde este
montaje tal vez, sea
el único acercamiento que tenga el turista al reconocimiento de
la ciudad, a
través de la gente que reside en la región trasera de la
ciudad turística.
Convirtiéndose el editing y cutting, en la relación del montaje rápido
para el imaginario
colectivo de turistas y empresarios, ya que el trabajo sobre planos
cortos,
entre vistas y marcadores, lleva al visitante a la conceptualizada ya
por
diversos investigadores de la turistificación como “burbuja
turística”,
encerrando a los turistas en un globo de estilos urbano
arquitectónicos
denotados por toques de autenticidad y simulación.
Ni la superposición de planos,
nombrada por Vicent Amiel (2005)como “Racord
Óptico” liberan al imaginario urbano
arquitectónico del truco de simulación de la
autenticidad, a lo que él describe
como trucaje, fundido, cortinilla, superposición, entre otras
denominaciones,
que detonan el encerramiento del imaginario urbano
arquitectónico en la
concepción de simulación de la autenticidad, considerando
la autenticidad, como
el elemento central de búsqueda por parte del imaginario
turístico, el deseo
del encuentro con una serie de vistas que servirán de montaje
para los
marcadores turísticos.
3. Los Megadesarrollos
Turísticos Enclavados a través
del Imaginario Turístico
La
construcción de los megadesarrollos turísticos,
respaldados en el mercado
global bajo franquicias internacionales, se distingue por su
enclavamiento
conformando islas ghetizadas,
fundamentando la búsqueda de seguridad para el turista, con
especial énfasis en
la exclusividad; esta sensación de seguridad proporcionada al
interior se
interpreta a partir de la tranquilidad, relajación y ocio. La
proliferación
originada por el fenómeno turístico ha generado un
proceso de expansión urbana
en todos sus puntos, en especial sobre la franja costera, donde el
imaginario
colectivo en búsqueda de sus deseos, intereses, ilusiones,
necesidades a partir
de signos ambiguos, crea espacios urbanos arquitectónicos
simulados.
Atracciones
turísticas en el mundo han sido fabricadas como destinos
únicos para el
turista, destacando entre ellas: Times
Square, en Nueva York, Estados Unidos; Nacional
Mall & Memorial Parks, en Washington, D.C., Estados Unidos; Walt Disney World´s Magic Kingdom, en Lake
Buena Vista, Orlando, EUA; Trafalgar Square, en
Londres, Reino
Unido; Disneyland, en Anaheim, CA,
Estados Unidos; Cataratas del Niágara, en Ontario, Canadá
& New York, EUA; Fisherman´s Wharf & Parque
Golden Gate,
en San Francisco, CA, Estados Unidos; Disneyland Tokio
& Disney Sea, Tokio,
Japón; Catedral de Nôtre-Dame de París, en
París, Francia; Disneyland París, en
París, Francia.
Se
encuentran bajo medición de raiting
los hoteles paradisíacos en México, Estados Unidos,
Canadá y el Caribe, estudio
realizado por National Geographic
Traveler bajo el eslogan “por su ubicación, conciencia y
belleza los 100
mejores hoteles”, señala que la mayoría cree que viajar
bien es llenarse de
autenticidad, sin embargo sus elecciones como los mejores sitios
turísticos
considerados hoteles paradisíacos sugieren la autenticidad
simulada a través de
la tematisación, tanto en México con hoteles como Verana
en Puerto Vallarta,
Jalisco; Azulim en Tulum, El Básico en Playa del Carmen, The Tides Riviera Maya en Playa Xcalacoco, Maroma Resort and Spa en Solidaridad y Zamas
Hotel en Tulum, Quintana Roo; Hotelito en Loreto, Baja California; Casa
Sandra
en Isla de Holbox, El Azúcar en
Veracruz; Rancho Los Chabacanos en Tecate, Baja California, y Four Seasons Resort en
Punta
Mita, Bahía de Banderas en
Nayarit. En
el Caribe, Bucuti Beach Resort en
Araba, Compass Point Beach Resort y The
Cove at Eleuthera en Bahamas, Spice Island Beach Resort
en Granada, Jake´s Resort en Jamaica, Villa
Montaña Beach Resort, Hotel el Convento y Hix Island House en Puerto Rico, The
Buccaneer en Saint Croix, Discovery at Marigot Bay
en Santa Lucía
y Footprints Eco Resort and Spa en
Tobago.
Sin embargo,
pocas son las
superestructuras denominadas megadesarrollos turísticos
fabricados para el
turista, distinguiéndose por contar con una zona hotelera,
complejos hoteleros,
condominios, villas turísticas, centros de convenciones, centros
de negocios,
restaurantes de nivel internacional, campos del golf, marinas,
embarcaciones
náuticas, plazas comerciales, mercado de artesanías (curious en las ciudades fronterizas), locales
comerciales,
principalmente.
En
1925, la
Organización Mundial del Turismo es creada para la promoción y el desarrollo del
turismo
por la Organización de las Naciones Unidas, representando a las
administraciones locales, asociaciones de turismo, empresas del sector
privado,
líneas aéreas, cadenas hoteleras, consultores,
asociaciones profesionales,
juntas de promoción y mayoristas de viajes, entre otros. Durante
1977, se establecieron
los objetivos de estimular el crecimiento económico y la
creación de empleo,
proporcionar incentivos a la protección del medio ambiente y el
patrimonio de
los lugares turísticos, así como promover la
comprensión entre las naciones por
medio del turismo.
Bajo
lo anterior, se destacan en el mundo franquicias de genero
internacional, donde
la estandarización de la construcción del megadesarrollo
turístico se enfatiza
alrededor del mundo, sin embargo con el enclave simbólico del
sitio, entre los
reconocidos destacan Accor Hotels,
Hotel Express Internacional, Domus
Hoteles, Intercontinental Hotels Resorts, Crowne
Plaza, Hotel Indigo, Holiday
Inn, Staybridge Suites, Cadlewood Suites, Howard Jonson, Hoteles Silver Inn, Hotel Hilton, entre otros.
Los
megadesarrollos turísticos coinciden en ser una
representación macro del
imaginario urbano arquitectónico de los empresarios, estas
nuevas
centralidades, constituyen una ampliación del programa
arquitectónico con el
fin de convocar a la transformación urbano arquitectónica
detona como eje
central a través de la estandarización por franquicia, el
cautivar al turista
es uno de los trabajos estratégicos del imaginario de
empresarios, por ello el
crear grandes desarrollos de tipo turístico, donde el destino
del sitio será de
actividades difusas, el programa arquitectónico, se satura de lo
necesario para
especular con la búsqueda del turista, de elementos de
recreación, relajación y
ocio.
Sin
dejar su titulo, el empresario se dirige en primera instancia a
posicionarse en
lugar del visitante, el recorrido internacional no puede faltar para
envolverse
en la burbuja turística, le queda claro al empresario, que el
megadesarrollo se
construye según la demanda, el adquirir suelo para su desarrollo
es un paso
importante, y el iniciar en etapas es uno de los principios de las
ciudades
turísticas de América Latina, es claro que la
adquisición del suelo es un
problema en estas ciudades.
Los
megadesarrollos turísticos han convocado a la
especulación del suelo, y también
del agua, estos enclavamientos fortalecen la especulación del
suelo, con la
apropiación a través de concesiones y privatizaciones del
espacio público,
correspondiente a las aguas nacionales sobretodo, en la actualidad, el
empresario atrae al turista, a través de la vista de la playa,
donde el agua se
ha convertido en el elemento central de especulación sobre el
paisaje natural
para atraer al turista al escenario turístico.
Sin
embargo, en Norteamérica, Europa, África y Asia, el
establecer megaproyectos
cautivadores de una sola expedición, es el plus que le ha dado
al sitio, por
ello los grandes índices de visitas turísticas, los
turistas convocan al
empresario para que los convenza de ser participes de un montaje
fabricado con
elementos claves, entre los que destacan la simulación y la
especulación, todo
ello fundamentado en la autenticidad del imaginario turístico.
El
megadesarrollo turístico como elemento central, va
acompañado de una serie de
elementos urbanos y arquitectónicos que lo detonaran para su
venta, entre ellos
destacan las conexiones rápidas con módulos de
transportación, principalmente
aeropuertos, donde la parte trasera que menciona Erving
Goffman se transforma en un escenario más de la
simulación a
través de marcadores que guiaran en espera de los sitios de
deseo, la llegada y
el regreso.
Ya
en el sitio del megadesarrollo turístico, lo distingue su
acceso, no por su
monumentalidad, sino por su representación de seguridad, con
elementos de
vigilancia y acceso al sitio, es claro que estos desarrollos son
dirigidos a
las transportaciones de extranjeros a sitios de ilusión.
El
imaginario urbano arquitectónico conformado se representa
principalmente a
través de marcadores enlazados con la señalética
principalmente identificada
por símbolos.
Cada uno de los
marcadores contienen un ritmo para conducir al turista de un escenario
urbano a
uno arquitectónico, hasta detonar en vistas
paisajísticas, donde es cautivado
el turista, englobado en una serie de elementos que lo llevarán
a la simulación
de seguridad, tranquilidad y ocio esperado a través de los
marcadores ilusorios
sustentados por medio de la vista deseada.
Los
megadesarrollos turísticos son la respuesta del imaginario
colectivo, de
turistas y empresarios, donde el resto de los personajes no tienen
acceso a
formar parte como actores principales, sin embargo, son todos aquellos
que
buscan la oportunidad de un empleo y cumplen con la función de
conformar el
escenario social, mientras el empresario se encargo de realizar la
prueba de
calidad al producto denominado megadesarrollo turístico, a
través de la
experimentación de ser un turista más, a través de
la conformación de un
escenario turístico; los nativos y migrantes conforman la vida
social del
espacio público.
Estos
personajes denominados nativos y migrantes, no solo han colaborado con
un
trabajo realizado al interior del megadesarrollo turístico, es
claro que han
permitido al turista ver un poco de la ciudad turística
histórica en abandono y
deterioro, que expresa a través de sus nativos y migrantes los
elementos
esenciales de autenticidad del sitio.
A
pesar de formar parte del escenario y encontrarse bajo su papel de
formar
ilusiones para los turistas, su comportamiento social, los revela como
extras
en la actuación, con rasgos de identidad del sitio original, que
no se dejaran
pasar a la vista del turista, por ello el manejo de marcadores al
interior,
para distraer de las vistas del resto de la ciudad.
Es
real, que la autenticidad es la simulación demostrada a
través de los
marcadores expresados en el recorrido al megadesarrollo
turístico donde se
detona el imaginario colectivo, en ocasiones no cumpliendo la
ilusión que
acompaña al turista en su viaje.
Conclusiones
El proceso de turistificación marca
el dinamismo del territorio, debido a la gran demanda turística
estos
megadesarrollos turísticos concebidos como nuevas centralidades
de
enclavamiento, representan elementos urbano arquitectónicos de
la simulación a
través de vistas y marcadores que guiaran al turista al sitio
deseado, como efecto
del imaginario colectivo de turistas y empresarios, generando el
recorrido del
turista de ida y vuelta.
Los megadesarrollos turísticos no
solo generan nuevas centralidades, también pueden constituir islas ghetizadas, con transformación de
la autenticidad, por el montaje de elementos de ficción, con
demandas de
exclusividad y privatización del espacio turístico.
Ejemplo de este montaje de
los escenarios turísticos es el paisaje, que es determinado como
elemento
central de especulación ante el montaje turístico, donde
el paisaje natural
fundamentará el enclavamiento del megadesarrollo
turístico, a través de una
serie de estilos urbano arquitectónicos que conforman escenarios
de
tranquilidad, relajación y ocio.
La búsqueda de un producto
globalizado, pero con un toque regional, es uno de los atractivos que
coloca al
turista como el personaje principal, dentro de un escenario
contemporáneo, a
través de la autenticidad simulada construida por el imaginario
colectivo,
conformado por elementos simbólicos anclas, como los
megadesarrollos
turísticos.
El
megadesarrollo turístico se ha convertido en un marcador que
denomina
enclavamiento, exclusividad y privatización del espacio
turístico, mismo que
forma parte del montaje tipo collage ante la serie de vistas
presentadas al
visitante, como representaciones consecuentes del deseo expresado en el
primer
escenario de captura, donde la presentación de un escenario
turístico fue
expuesto a sus sentidos, para ser atraído, a los escenarios
montados de
recreación, esparcimiento y ocio.
Los
montajes detonan en vistas y marcadores, constituyendo el collage
expresado en
el imaginario turístico, los personajes centrales se convencen
de ser
participes de una serie de escenarios turísticos, donde la
adopción de vistas y
marcadores, los convence de una nueva realidad de los escenarios
turísticos,
las vistas no son autenticas como se reconocía en otro momento
temporal de la
ciudad turística, y el marcador no es fantasía en su
totalidad, ya que el
montaje collage del escenario turístico, ha conformado a
través del imaginario
colectivo un nuevo escenario denominado escenario turístico
collage, donde se
han reunido una serie de elementos sobretodo urbano
arquitectónicos que
denotaran la autenticidad simulada aprobada por el imaginario de
turistas
principalmente.
La
conquista del imaginario colectivo se expresa a través de los
elementos ancla
denominados megadesarrollos turísticos, mismos que se distinguen
por su
recorrido, que será plasmado a través de mapas mentales
presentados a los turistas
como estrategia del empresario para cautivarlo como primer marcador
publicitario para el turista, donde el marcador se auxilia en una
mezcla de una
serie de vistas captadas en revistas, fotografías, blogs,
trípticos turísticos, tarjetas de crédito
turístico,
derechos de viajero, todo ello es fabricado por el imaginario del
empresario
reconociendo el deseo y fantasía señalada por el
imaginario del turista.
La
ciudad turística posmoderna se ha conformado por una serie de
escenarios
constituido por vistas y marcas, donde el paisaje en las ciudades del
turismo,
es el elemento ancla de tipo vista y el elemento ancla de tipo marcador
lo
constituyen el megadesarrollo turístico. Donde el reconocimiento
de la
naturaleza, a través del paisaje natural no tiene ninguna
consideración por el
imaginario colectivo de turistas y empresarios. Ya que esta vista se ha
convertido en un solo montaje de tipo collage
donde corresponde a un elemento más del escenario
turístico.
Bibliografía
Augé, Marc.1997. El viaje
imposible: el turismo y sus imágenes. Barcelona: Gedisa.
Castoriadis,
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antropológicas del imaginario. México: Fondo de
Cultura Económica.
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ciudad europea de la cultura. Impactos en turismo cultural
(1986-2000). En Casos de turismo
cultural, compilación por Font
Sentías, Joseph. Barcelona:
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México: Universidad Autónoma Metropolitana.
MacCannell,
Dean. 2003. El turista, una nueva teoría
de la clase ociosa. Barcelona: Melusina.
Lasansky, Medina y McLaren, Brian
eds. 2004. Arquitectura y turismo. Percepción,
representación y lugar. Barcelona: Gustavo Gili.
Silva, Armando.
2006. Imaginarios Urbanos. Bogotá: Arango.
Steenbergen, Clemens. 2001. Arquitectura
y Paisaje: La proyectación de
los grandes jardines europeos. Barcelona: Gustavo
Gili.
Taylor, Charles. 2006. Imaginarios sociales modernos. Barcelona: Paidós
Básica.
Ficha
bibliográfica:
RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, S. Megadesarrollos turísticos de sol y playa a través del
imaginario colectivo. Topofilia.
Revista de Arquitectónica, Urbanismo y Ciencias Sociales.
Hermosillo: Centro de Estudios de América del Norte, El Colegio de Sonora, 1 de
septiembre de 2008, vol. I, núm. 1 <http://topofilia.net/rgonzalez.html>.
“Los escenarios se
caracterizan porque: la
única razón necesaria para visitarlos es el deseo de
verlos, en este aspecto
son únicos entre los lugares sociales; están
físicamente próximos a una
actividad social seria, o la actividad seria es imitada en
ellos; contienen
objetos, herramientas y máquinas especializados en rutinas
específicas – muchas
veces esotéricas – sociales, ocupacionales e
industriales, y están abiertos, al
menos en horarios específicos, a la visita de espectadores”
(MacCannell 2003,
133).
3 el estándar de
diseño ecológicamente sostenible depende del
tamaño, alcance y duración de la
costrucción, dispone de exigencias para facilitar y evaluar el
funcionamiento
ambiental y social del diseño y construcción, apoya la
industria de negocio
ayudando alcanzar resultados para el medio ambiente de tipo social y
económico,
enfatiza la planificación por anticipado y el diseño
cuidadoso de edificios que
promuevan una ética de eco-eficacia reduciendo los impactos
ambientales y
conduce a bajar gastos en la infrestructra, la construcció y la
operación.
(Green Globe, 2008)
“Un tema particularmente un boga en la
geografía del turismo
es el de la
sostenibilidad. Como han reconocido muchos
especialistas en
turismo de diversas disciplinas, el turismo suele ser un factor de
transformación acelerada de los ecosistemas. Las actividades
ligadas al turismo
suelen afectar, si no destruir, de manera acelerada ciertos ecosistemas
extremadamente frágiles, como los costeros o los de
montaña. La masificación
del turismo implica, en términos de los especialistas, que la
capacidad de
carga de los ecosistemas no es suficiente para sostener tal
masificación,
además de que las soluciones
arquitectónicas-urbanísticas así como
tecnológicas
no toman en cuenta los efectos en el entorno: paisaje, calidad del
agua,
disposición inadecuada de desechos, deforestación, son
algunos de los problemas
ambientales más usuales que se atribuyen, con razón, a
las actividades
turísticas” (Hiernaux-Nicolas 2006, 413).
“(…) los escenarios turísticos se
organizan para adaptar y
perpetuar estas formas de actuación convencionales, y se
consolida una
sensación de lugar turístico a través del
establecimiento de rutinas y de hacer
coincidir los hábitos y opiniones de cada uno con los de los
demás. Este tipo
de normas se vuelven persistentes, reforzadas por las sugerencias de
las guías
de viajes y por la organización de la actividad en los centros
turísticos” (Lasansky y McLaren 2004, 227-228).
“(…) lo imaginario debe utilizar lo
simbólico, no solo para
expresarse lo cual es evidente, sino para existir, para pasar de lo
virtual a
cualquier otra cosa más” (Castoriadis 2007, 204).
“De otra parte la mirada, en
su
característica de alusión imaginaria a un deseo, pone en
marcha la fantasía
(…)” (Silva
2006, 50).
“Sartre reconoce que el espacio imaginario
tiene “un
carácter mucho más cualitativo que la extensión de
la percepción: toda
determinación espacial de un objeto en imagen se presenta como
una propiedad
absoluta”. El espacio se convierte entonces en superlativo y abandona
el
dominio de la indiferencia “localización” para intentar la
imagen en “la pertenencia”.
Esta distinción de un “espacio perceptivo” y un “espacio
representativo” es
también la conclusión del muy riguroso estudio de Piaget.
El espacio
representativo aparece con la función simbólica” (Durand 2004, 414).
“En el mundo del turista,
el sentido común
segrega información, con facilidad y rigidez, acerca de un
objeto desde el
objeto mismo (el marcador de la vista); de hecho, lo hace con tanta
facilidad
que parecen innecesarios vocablos especiales” (MacCannell 2003, 157).
“El diseño de la arquitectura del
paisaje se dispone en
diferentes maneras, cada una de las cuales utiliza sus propios medios.
El
diseño del paisaje puede “leerse” de acuerdo con estos medios,
identificándose
generalmente por su forma básica, o traza, resultado de la
racionalización
geométrica de la topografía, su forma espacial, o bien
por el tratamiento
arquitectónico del espacio tridimensional del paisaje, su
estructura visual. En
esta última los rasgos visuales del paisaje se incorporan a su
“forma de
programa”, la organización y la interpretación espacial
de mismo. Con la ayuda
de esta interacción entre diseño arquitectónico y
modelo de paisaje se puede ir
aún más lejos” (Steenbergen 2001, 21).
“En los escenarios modernos,
la sociedad se
establece por medio de representaciones culturales de la realidad a un
nivel
por encima del de las relaciones interpersonales. Las relaciones de la
vida
real se están liberando de sus restricciones tradicionales, ya
que la
integridad de la sociedad ya no depende de tales limitaciones. Nadie ha
descrito el impacto de este cambio social estructural con más
precisión que Erving Goffman. Él ha
descubierto que ya
no es suficiente con simplemente ser un hombre para ser
percibido como tal. Ahora suele ser necesario actuar
la realidad y la verdad”
(MacCannell 2003, 122).
“(…) lo imaginario debe utilizar lo
simbólico, no sólo para
expresarse, lo cual es evidente, sino para existir, para pasar de lo
virtual a
cualquier otra cosa más” (Taylor 2006, 204).
(…) las ficciones se nutrían de la
transformación imaginaria
de la realidad, nos hace pasar a un estado en el que la realidad se
esfuerza
por reproducir la
ficción. Tal vez, a su término, este
movimiento pueda llegar
a matar la imaginación, a agostar lo imaginario y traducir de
esta manera algo
de las nuevas parálisis de la vida en la sociedad. Dentro
del espacio urbano y del espacio social, en general, la
distinción entre lo
real y la ficción se hace imprecisa” (Augé 1997, 129).
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