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Revista de Arquitectura, Urbanismo y Ciencias Sociales
Numero Especial Primer Coloquio Internacional: Ciudades del Turismo
Ciclo Turístico en Mazatlán. Fase de
exploración- Involucramiento- Desarrollo (1970-1974). Estancamiento
o crisis Sistémica (1992- 2004).
Arturo
Santamaría Gómez
Adriana
María Barbosa Jasso
Introducción
En este
trabajo se estudia el ciclo de vida de un destino de playa
tradicional (Mazatlán), para ello,
nos apoyamos en el análisis estadístico del crecimiento
poblacional
correlacionado con variables socioeconómicas. Seleccionamos el
período de
1970
al 2004, porque en esta etapa se observa con claridad el desarrollo de
los
destinos de playa tradicionales así como la creación de
nuevas zonas turísticas
integralmente planeadas.
Los motivos
que nos impulsaron a analizar los
ciclos de vida de los destinos turísticos, en base al modelo de
Richard Bulter,
son a) Ubicar la importancia que éste tiene para una buena
planeación
estratégica, b) Conocer en que etapa está el destino
señalado, c) Profundizar
en la historia estadística del destino turístico, d)
Hacer la radiografía de la
evolución de su oferta, así como de sus mercados, los
competidores, la
estructura y la temporalidad de la fluencia y gasto.
El
análisis de la curva del ciclo de vida del destino nos
permitirá saber lo que
ha ocurrido en el mismo a través de sus ciclos.
En
la era del turismo de masas de la sociedad postindustrial, que podemos
ubicar
de los años 70´s a la fecha, década en la que nace
en México los destinos
estratégicamente planeados, éstos tienen un crecimiento
marcadamente más
acelerado y por lo tanto de mayor desgaste
que los tradicionales, nacidos en una etapa
anterior.
Como
parte de su proceso evolutivo, muchos destinos pasan de la fase de un
crecimiento rápido a un crecimiento rápido a un
crecimiento más lento que
comúnmente se llama “madurez del destino
turístico”, también conocida como la
consolidación del destino turístico.
En esta etapa de madurez la tasa de crecimiento poblacional es menor
mientras
que la afluencia turística aumenta y la oferta sobrepasa a la
demanda. La
madurez del destino turístico cuando tiende a una
declinación real de números y
del volumen de ventas de los turistas y también porque declina
la calidad del
medio ambiente, trayendo consigo la pérdida de atracción
de muchas áreas
turísticas (Butler, 1980, pp. 5-12).
Sin embargo,
la madurez del destino turístico
no se presenta en un punto fijo del desarrollo del mismo; las
innovaciones y
otros eventos que alimentan el continuo crecimiento de nuevos nichos de
mercado
dentro del destino turístico pueden demorarlo.
La
transición a la madurez es casi siempre un
período durante el cual suelen registrarse cambios fundamentales
en el ambiente
competitivo de los destinos turísticos, que requieren respuestas
estratégicas
complejas. A su vez que señala varios cambios de importancia en
el ambiente
competitivo del sector turístico.
Algunas de
las probables tendencias del
cambio son las siguientes:
La
disminución
del crecimiento generalmente es parte de una mayor competencia por la
participación en el mercado.
Las empresas
en
el sector turístico cada vez venden más a clientes
repetitivos y
experimentados.
La
competencia
suele cambiar hacia un énfasis mayor en el costo y servicios,
hacia nuevos
nichos de mercado.
Surge el
agudo
problema de agregar capacidad y personal a la industria que conforma el
sector
turístico, así como el de innovarse.
Es
difícil
conseguir nuevos nichos de mercado y aplicaciones de los mismos.
Aumenta la
competencia nacional e internacional.
La utilidades
del sector turístico por lo general disminuyen durante el
período de
transición, en ocasiones temporalmente y en forma permanente.
Crecimiento
demográfico (inmigración más nacimientos….)
Aumenta el
impacto negativo en el medio ambiente.
No hay un
relevo o actualización entre las generaciones de líderes
del sector turístico.
No hay una
capacitación del capital humano acorde a los nuevos
desafíos.
Asociado
también a los ciclos de vida de un
destino de playa, se encuentra el medio ambiente, tema de
investigación que ha
cobrado importancia en los últimos años, porque es
imperativo resolver los
problemas ecológicos no únicamente por
legislación, sino a través de cambios
profundos en las actitudes y en la mentalidad que acompañan
estas normas o
reglas tanto a nivel empresarial, como de la población local
así como de una
verdadera participación de la misma sobre el desarrollo
sustentable del
destinos.
Siguiendo el
modelo del ciclo de vida y
aplicándolo a Mazatlán, se aprecia claramente que en los
años 70's y 80'
todavía se tenía una etapa de proporcionalidad inicial directa entre las variables
afluencia y población.
Gráfica
no.1

Elaboración
Adriana Barbosa Jasso. Fuente: (Santamaría
2005,188)
Y
aunque para cada destino de playa en estudio cada uno de ellos tiene
una
relación de proporcionalidad diferente, en sus fases iniciales,
ésta es directa
y conforme aumenta la población, pero después entra en la
fase en la que se
compite por los mismos recursos va cambiando su relación, e
invirtiéndose la
proporcionalidad.
Bien pudiéramos
resaltar que hasta 1974, Mazatlán, estaba en pleno apogeo, con
un rápido
crecimiento en su afluencia turística, presentándose
hacia esa fecha su etapa de Desarrollo y
Consolidación
como Destino de Playa. Mazatlán se encontraba en sus años
dorados, con una
afluencia turística de 911 mil turistas en su gran
mayoría extranjeros y una
ocupación hotelera del 85%, cifra que a la fecha no ha podido
recuperarse. En
1975, cambia esa proporción y la afluencia turística
extranjera decae, para ser
el turismo nacional el que predomina, aún en los últimos
años del siglo XX y
los primeros del nuevo siglo.
Gráfica
no.2

Elaboración
Adriana Barbosa Jasso. Fuente:
(Santamaría 2005, 9)
Cuadro no. 1
|
AFLUENCIA
TURÍSTICA EN MAZATLÁN
PERÍODO
1970-1975
|
|
Año
|
Llegadas
de
turistas
(Personas)
|
Variación
Afluencia
(%)
|
Nacionales
(Personas)
|
Variación
Afluencia
Nacionales
(%)
|
Extranjero
(Personas)
|
Variación
Afluencia
Extranjeros
(%)
|
|
1970
|
395,786
|
-
|
102,528
|
-
|
293,258
|
-
|
|
1971
|
567,161
|
43.30%
|
118,907
|
15.98%
|
448,254
|
52.85%
|
|
1972
|
669,250
|
18.00%
|
144,238
|
21.30%
|
525,012
|
17.12%
|
|
1973
|
778,715
|
16.36%
|
304,886
|
111.38%
|
473,829
|
-9.75%
|
|
1974
|
911,077
|
17.00%
|
306,800
|
0.63%
|
604,277
|
27.53%
|
|
1975
|
467,700
|
-48.67%
|
312,800
|
1.96%
|
154,900
|
-74.37%
|
Fuente:
Secretaría de Turismo.
Cuadro no. 2
|
AÑO
|
OFERTA
HOTELERA EN MAZATLÁN
|
|
Número
de
Cuartos
|
Variación
(%)
|
Ocupación
Hotelera
(%)
|
Variación
Absoluta
|
|
1967
|
1,300
|
-
|
65.00%
|
-
|
|
1970
|
1,430
|
10.0%
|
60.00%
|
-5.00%
|
|
1971
|
1,600
|
11.9%
|
58.00%
|
-2.00%
|
|
1972
|
1,885
|
17.8%
|
63.00%
|
5.00%
|
|
1973
|
2,236
|
18.6%
|
65.00%
|
2.00%
|
|
1974
|
3,263
|
45.9%
|
85.00%
|
20.00%
|
|
1975
|
3,902
|
19.6%
|
60.90%
|
-24.10%
|
Elaboración
Adriana Barbosa Jasso. Fuente: (Santamaría
2005, 11)
Gráfica
no.3

Elaboración Adriana Barbosa Jasso.
Fuente: (Santamaría
2005, 12)
Cuadro no. 3
|
PROCEDENCIA
TURISMO EXTRANJERO
(1970-1974) EN MAZATLÁN
|
|
PROCEDENCIA
|
%
TURISTAS
|
GASTO
EN PESOS
|
GASTO
EN DÓLARES
|
|
Estados
Unidos
|
91.0%
|
$ 706.25
|
$ 56.50
|
|
Canadá
|
7.1%
|
$ 637.50
|
$ 51.00
|
|
Europa
|
0.9%
|
$ 472.50
|
$ 37.80
|
|
Otras
áreas
|
1.0%
|
$ 470.50
|
$ 37.60
|
Fuente:
Delegación Federal de Turismo en el Estado.
Con una procedencia de California
con el mayor porcentaje de 40.1%; siguiéndole Arizona (10.1%);
Colorado (7.0%);
Missouri (6.1%), Texas (5.8%), Washington, D.C. (3.4%); Oregón
(2.6%);
New-Mexico (2.3%); New-York (2.1%); Illinois (1.5%); Ohio (1.1%);
Minnessotta
(0.9%); Otros Estados (7.0%).
Cuadro no. 4
|
PROCEDENCIA
DEL TURISMO NACIONAL EN MAZATLÁN
|
|
Procedencia
|
1974
|
Gasto
Pesos
|
Gasto
Dólares
|
|
Turistas
|
%
|
|
Distrito
Federal
|
95261.4
|
31%
|
$
300.00
|
$
24.00
|
|
Jalisco
|
52002.6
|
17%
|
302.00
|
24.16
|
|
Otros
|
50714.04
|
17%
|
199.00
|
15.92
|
|
Sinaloa
|
50131.12
|
16%
|
147.00
|
11.76
|
|
Nuevo
León
|
15524.08
|
5%
|
220.00
|
17.60
|
|
Sonora
|
14020.76
|
5%
|
125.00
|
10.00
|
|
Durango
|
11934.52
|
4%
|
286.00
|
22.88
|
|
Chihuahua
|
10738
|
4%
|
258.00
|
20.64
|
|
Nayarit
|
6473.48
|
2%
|
288.00
|
23.04
|
|
|
100%
|
|
|
Total
|
306800
|
Promedio
|
$236.00
|
$18.88
|
Elaboración
Adriana Barbosa Jasso. Fuente:
(Santamaría 2005, 11)
.
Las
estadísticas muestran la importancia del turismo extranjero en
la época de oro de Mazatlán, que gastó en promedio
$571.69 pesos ($45.73
dólares), mientras que el nacional era considerablemente menor,
con un gasto
diario promedio $236.00 ($18.88 dólares).
El
gasto combinado promedio del turismo nacional y extranjero era
de $403.85 pesos diarios ($39.3 dólares). En donde la
distribución del gasto
turístico estaba en 1974 con un 30.06% en el hospedaje y un
34.36% en
alimentación, siguiendo en importancia compra de
mercancías con un 12.15%,
transportes locales un 10.76% y diversiones con un 12.67%.
Gran
parte del éxito del
sexenio 1970-1975 fue la intensa promoción de Mazatlán.
En las décadas
anteriores había sido eficaz pero menos intensa y poco
especializada. En
realidad, la industria turística en el principal puerto
sinaloense se había
desarrollado de manera espontánea; es decir, sin que hubiera
empresarios y
ejecutivos especialmente capacitados en materia turística. No se
habían formado publicistas,
gerentes, agentes de viajes, directores de relaciones públicas
expresamente
educados en escuelas, institutos o empresas netamente turísticas.
Tampoco
los gobiernos municipales y estatales, hasta los setenta, le
habían otorgado
mayor importancia a la promoción del turismo, pero a pesar de
ello tuvo un
crecimiento notable.
Durante
dos años, 1976-1977, Mazatlán experimentó un
estancamiento de la industria
turística, después del auge gozado entre 1970 y 1975.
Esta crisis es coyuntural
provocada por factores políticos y no estructurales; por lo que
no se considera
todavía como parte de la crisis sistémica del modelo del
ciclo de vida.
Ya
al
empezar 1976, como una continuación del reflujo de 1975, era muy
clara la menor
presencia de turistas extranjeros y nacionales. Las cifras oficiales
revelaban
un decremento conjunto del 15% comparado con el mismo trimestre del
año
anterior. Sin embargo, la ausencia de extranjeros fue considerablemente
mayor:
23% menor que en 1975, al grado de que la presencia de visitantes
nacionales
rebasó a la internacional.
Cuadro no. 5
|
AÑO
|
OFERTA
HOTELERA EN MAZATLÁN
|
|
Número
de
Cuartos
|
Variación
(%)
|
Ocupación
Hotelera
(%)
|
Variación
Absoluta
|
|
1976
|
4,568
|
17.1%
|
57.20%
|
-3.70%
|
|
1977
|
4,662
|
2.1%
|
58.70%
|
1.50%
|
|
1978
|
4,810
|
3.2%
|
59.50%
|
0.80%
|
|
1979
|
4,944
|
2.8%
|
61.90%
|
2.40%
|
|
1980
|
5,238
|
5.9%
|
61.50%
|
-0.40%
|
|
1981
|
5,622
|
7.3%
|
57.30%
|
-4.20%
|
|
1982
|
6,124
|
8.9%
|
54.80%
|
-2.50%
|
|
1983
|
6,048
|
-1.2%
|
64.90%
|
10.10%
|
|
1984
|
6,180
|
2.2%
|
56.70%
|
-8.20%
|
|
1985
|
6,554
|
6.1%
|
54.40%
|
-2.30%
|
|
1986
|
6,677
|
1.9%
|
51.19%
|
-3.21%
|
|
1987
|
7,150
|
7.1%
|
54.34%
|
3.15%
|
|
1988
|
7,468
|
4.4%
|
56.50%
|
2.16%
|
|
1989
|
7,734
|
3.6%
|
53.79%
|
-2.71%
|
|
1990
|
7,935
|
2.6%
|
51.91%
|
-1.88%
|
|
1991
|
7,997
|
0.8%
|
49.80%
|
-2.11%
|
Elaboración
Adriana Barbosa Jasso. Fuente:
(Santamaría 2005, 76)
En
1986, todavía se observa que había una proporcionalidad
directa, pero ya
Mazatlán se encontraba en plena crisis sistémica, los
problemas de toda índole
se agudizaban en la industria sin chimeneas. Al finalizar 1986, Mazatlán ya
había sido rebasado por
Cancún y Puerto Vallarta en número de cuartos, cuando
escasos dos años antes el
puerto sinaloense ocupara el segundo lugar después de Acapulco.
En 1986, el
destino guerrenese tenía 16,747 habitaciones, Cancún,
7,028, Puerto Vallarta,
6,804 y Mazatlán, 6,296.
En
ocupación anual
Cancún se elevaba a un sobresaliente 81.1%, Puerto Vallarta
exhibía 56.8%,
Acapulco, 50.0% y por último, de los cuatro más grandes,
Mazatlán notificaba
49.8.
El número
de
turistas que recibió Mazatlán en 1986 fue de 749,500,
Puerto Vallarta 623,900,
Cancún, 869,300 y Acapulco, 1, 632,900.
La
estancia promedio de los turistas nacionales en Mazatlán fue de
2.5 días, en
Puerto Vallarta de 3.3, en Acapulco de
3.4 y en Cancún de 3.7. Los extranjeros promediaron 4.6
días en Mazatlán, 5.2
en Cancún, 5.4 en Acapulco y 5.7 en Puerto Vallarta.
Crisis
sistémica de Mazatlán- cambio de proporcionalidad
Como se observa
en
el ciclo de vida de Mazatlán, en
1992,
empieza a presentarse la pérdida de proporcionalidad entre las
variables, la
correlación entre población y afluencia era ya mayor;
disminución de la
afluencia, con un incremento en su población, provocando los
problemas
económicos, ambientales y sociales, debido a que el
número de turistas rebasa
su relación con la población local afectando la capacidad
sustentable de los recursos naturales
locales.
Crisis era la
palabra más utilizada por los hombres de negocios de
Mazatlán en 1992. Éste
había sido el peor año para la industria turística
desde 1987. En 1992 la
SECTUR registró un total de
810,572 visitantes y cinco años antes 816,180. Lo anterior
influyó en que ese
año cerraran 250 comercios. En el fondo de las quiebras
comerciales estaba la
caída estrepitosa del conjunto de los principales renglones
económicos de la
ciudad: portuario, pesquero, industrial y turístico.
Desconcertado, decía José
Álvarez, ex Presidente de la Cámara de la Industria
Restaurantera:
“se están perdiendo las bases que
Mazatlán tenía hace diez años, y no sabemos que es
lo que está pasando”.
Lo que pasaba es
que además del desfallecimiento
del viejo modelo económico local, en el fondo estaban tanto un
reacomodo
estructural de la economía mexicana como una severa caída
de la estadounidense.
El desempleo había subido en Estados Unidos al 7.1%, el
índice más alto desde
1986, y tal sacudida había afectado a la industria
turística mexicana. En 1992
había dos proyectos que despertaban grandes esperanzas para
relanzar a gran
escala el turismo de altos ingresos. Uno era el Costa Dorada, en la Isla de la Piedra, paralizado
desde
1990 pero proyectado, aunque con otro nombre, desde la década de
los setenta; y
el otro era el de la
Marina,
también imaginado varios años antes. Ambos se iniciaron
pero quedaron truncados
poco después.
Mark Hemmeter y
Rafael Suárez del primer proyecto pensaban que Mazatlán
estaba entrando a “un
proceso de transformación de sus actividades productivas que
permiten ver un
crecimiento económico importante pero requiere de inversionistas
mazatlecos que
incursionen en nuevas actividades”. Era muy cierto que se
requería de
inversionistas locales que arriesgaran capitales pero no tenía
nada que ver con
la realidad la afirmación de que se vivía un proceso de
transformación de sus
actividades productivas. Este era un deseo de todos, pero no un hecho
real.
Es en
1994-1995, cuando se manifiesta la etapa
de estancamiento o
“Crisis Sistémica”, pero no se sostiene en dicho estadio, sino
que empieza a
reflejarse una declinación inmediata desde 1996 y hasta el 2004
no se había
visto un repunte, aún cuando hubo un incremento en la afluencia
en los años de
1999 al 2000, la brecha seguía siendo muy marcada. Esto no
quiere decir que el
destino turístico de Mazatlán, esté agotado, sino
que se tienen que fijar
diversas estrategias para su estabilización o crecimiento
potencial, tal y como
parece que se presentan a partir del 2005 a
través de un repunte inmobiliario en
condominios y casas habitaciones para turísticos y locales.
En
1994 ya era muy evidente, como le decía con precisión el
Director de Estudios
Estratégicos del Instituto Tecnológico de Estudios
Superiores de Monterrey,
Campus-Mazatlán, David Rendón Velarde, que el desarrollo
económico del estado,
basado en las actividades primarias, había entrado a una crisis
estructural.
Una de las más claras expresiones de esa crisis estructural era
la alta
emigración de profesionistas sinaloenses a otros estados del
país y a Estados
Unidos. Muchos de ellos emigraron desde
los ochenta a Cabos San Lucas, puerto que además de convertirse
en el primer competidor
de Mazatlán por el mercado extranjero de altos ingresos de
California, estaba
absorbiendo la mano de obra experimentada de miles de porteños.
Declinación
inmediata en Mazatlán
A partir de este
año todos los
indicadores o componentes de la actividad turística del puerto
revelaban una marcada
declinación estructural, es decir, la curva descendente del
crecimiento
económico era pronunciada e irrecuperable aun diez años
después.
Cuadro no. 6
|
AÑO
|
OFERTA HOTELERA EN MAZATLÁN
|
|
Número de
Cuartos
|
Variación
(%)
|
Ocupación
Hotelera
(%)
|
Variación
Absoluta
|
|
1991
|
7,997
|
0.8%
|
49.80%
|
-2.11%
|
|
1992
|
7,831
|
-2.1%
|
47.50%
|
-2.30%
|
|
1993
|
7,892
|
0.8%
|
44.27%
|
-3.23%
|
|
1994
|
7,992
|
1.3%
|
44.99%
|
0.72%
|
|
1995
|
6,587
|
-17.6%
|
42.32%
|
-2.67%
|
|
1996
|
6,585
|
0.0%
|
46.53%
|
4.21%
|
|
1997
|
6,425
|
-2.4%
|
52.10%
|
5.57%
|
|
1998
|
6,522
|
1.5%
|
48.62%
|
-3.48%
|
|
1999
|
8,319
|
27.6%
|
47.53%
|
-1.09%
|
|
2000
|
7,948
|
-4.5%
|
45.55%
|
-1.98%
|
|
2001
|
7,315
|
-8.0%
|
41.47%
|
-4.08%
|
|
2002
|
6,869
|
-6.1%
|
38.37%
|
-3.10%
|
|
2003
|
6,713
|
-2.3%
|
37.64%
|
-0.73%
|
|
2004
|
6713
|
0.0%
|
37.86%
|
0.22%
|
Elaboración
Adriana Barbosa Jasso. Fuente:
(Santamaría 2005, 159)
En 1996. Juan
Barraza Ponce, de la
Asociación de Trailers
Parks de Mazatlán, informaba que “año con año
se recibían menos turistas
carreteros. En diciembre de 1996 se recibió tan solo el 30% del
turismo que
normalmente se recibía en la temporada de invierno”.
En 1996 llegaron
a Mazatlán 723,309
turistas nacionales y extranjeros, 21,000 más que el año
anterior, pero 73,000
menos que 1997.
El panorama
económico era tan adverso que empresas hoteleras locales
empezaron a ser
intervenidas por las instituciones bancarias porque habían
perdido dos terceras
partes de su capital social. Ante esa situación, las inversiones
para el
remozamiento de los hoteles y restaurantes, la publicidad y la
promoción y
otros rubros, inevitablemente se contraían. La derrama
economía se deslizaba
cuesta abajo porque el destino había dejado de ser atractivo
para turistas de
alto poder adquisitivo y se había convertido en un lugar de
recreo para
turistas de medianos y bajos ingresos. A juicio de Ignacio Zepeda, la
propagación
de los tiempos compartidos en la hotelería del puerto
habían provocado una
disminución del 35% de las visitas del mercado extranjero, lo
cual era de una
de las explicaciones de las cuitas mazatlecas.
El año de
1997 fue
ligeramente mejor que 1996, aunque Mazatlán seguía
estando en su etapa de
declinación, sin un cambio en la proporcionalidad.
Llegaron 576,147
turistas nacionales y 220,612 extranjeros, sumando 796,759; mientras
que el
balance anterior fue de 723,309. El promedio de ocupación
pasó del 54.2% al 59%
y el número de cuartos de 6,504 a poco
más de 7 mil. Al mejoramiento de las cifras de
visitantes contribuyó que la Marina hubiese entrado en funciones y
que dejase una derrama
mensual superior a 138 mil dólares con el atraco de 131
embarcaciones. No
obstante, se insistía que Mazatlán tenía grandes
deficiencias de imagen,
servicios y seguridad. Lo anterior se daba en una atmósfera de
inseguridad
nacional, lo cual había llevado a numerosos gobiernos
extranjeros a boletinar
al país por inseguro.
Los años
de 1998 y
1997 exhibieron condiciones económicas muy severas. El
país sufrió una drástica
caída del precio del petróleo en el mercado internacional
y se perdió 1% del
PIB debido a la baja del precio del energético, pero se redujo
la tasa de inflación
y se mejoró la balanza comercial. Al finalizar el año la
economía había logrado
crecer 4.8%.
A
pesar de que se observó una ligera mejoría en varios
indicadores de la economía
nacional, en Mazatlán aún no
se percibía
la recuperación en la industria turística. Desde 1984
Mazatlán empezó a ver
como se retiraban vuelos y líneas aéreas extranjeras y
nacionales. Trece años
después continuaban yéndose.
Algunas
se ausentaban de manera temporal, pero otras lo hacían
definitivamente. Una de
las que se retiró por 10 años fue Delta,
quien tenía una larga historia en el puerto. Antes como Western Airlines y después con su nuevo nombre Delta era la línea aérea estadounidense
más importante en Sinaloa.
El retiro de esta línea, anunciada el 28 de enero de 1997 y
ejecutada el 31 de
mayo, fue uno de los golpes más severos que hubiese sufrido la
industria
turística de Mazatlán en muchos años. Su argumento
para abandonar la plaza,
después de más de tres lustros, era de que la
rentabilidad de la ruta era muy
baja; otras ciudades proporcionaban cinco pasajeros por uno del puerto
sinaloense.
Los nubarrones
eran tan grises que el empresario Ernesto Coppel Kelly tenía una
visión de
Mazatlán en extremo pesimista: “Mazatlán está en
decadencia y si las
autoridades de los tres niveles, ni los empresarios toman acciones
enérgicas,
creativas, decisivas, para poner freno a la catástrofe que puede
terminar con
el destino en unos cuantos años más la tumba de
Mazatlán como destino turístico
se seguirá cavando”.
Al margen de los
factores internacionales y nacionales, una variable que influyó
en la pésima
temporada fue la famélica inversión que se destinó
a la promoción nacional para
las vacaciones de verano. De 23 millones de pesos que había
calculado Guillermo
Zerecero, responsable de la estrategia de medios de la AH y ET, solamente se
destinaron 3 que se obtuvieron de los ingresos del 2% del impuesto
sobre
hospedaje y de aportaciones de los hoteleros. El anuncio que se
propagó en los
medios y espectaculares de 25 ciudades del país fue el de “Este
verano no te
quedes con las ganas”, el cual no logró ser muy exitoso entre
otras razones
porque se recortó el período vacacional de verano, lo que
llevó a Mazatlán a
una ocupación de tan solo 40%, según estadísticas
de la
Coordinación de
Turismo.
Frente a un
panorama de larga oscuridad, el gobernador Juan S. Millán
decía, a seis meses
de iniciado su mandato y durante la visita del director de FONATUR,
Alfredo del
Mazo: “Ya no queremos que Sinaloa siga rezagándose en la
competencia turística
nacional e internacional, queremos reactivar este sector que resulta
estratégico en el sur del estado. (En Mazatlán) vamos a
modernizar la oferta
para no depender de los servicios tradicionales de playa y para
aprovechar
nuevos nichos en el mercado turístico nacional”.
Al
menos los dos primeros años del gobierno de Millán
Lizárraga, en efecto, hubo
un aumento considerable de turistas nacionales. De 534,897 en 1998 a 774,990 en
1999 y
800,458 en 2000. En los tres años siguientes de nueva cuenta se
descendió de
bruces. En el rubro del turismo extranjero el declive se
manifestó a lo largo
de todo su sexenio: 215,174 en 1998, hasta
llegar a 102,341 en 2003.
A
lo largo de la década de los 90, con la excepción de 1999
y 2000, Mazatlán
padeció la peor etapa de su crecimiento turístico y una
de las peores en la
historia económica posterior a la Segunda Guerra
Mundial. Su promedio de ocupación
giró alrededor del 47.5% anual, cuando en 1974, el mejor de su
historia, fue de
85%. En los primeros años de los 80, el promedio de
ocupación fue superior al
60% y en la segunda mitad empezó a descender hasta llegar a
promedios
inferiores al 50%.
Después
de 1985, los mejores ciclos de crecimiento ya nunca recuperaron el
ritmo que
tuvo en las dos décadas anteriores. Los años dorados de
Mazatlán se fueron con
los 70 y la primera mitad de los 80. En 1980, Mazatlán se
había convertido en
el tercer destino turístico de México, tan sólo
después del Distrito Federal y
Acapulco.
A
partir de 1985, Mazatlán empezó a perder decenas de miles
de turistas
extranjeros y ver un lento crecimiento del turismo nacional. En 1983 se
recibieron 272,000 visitantes del exterior y en 1985 se habían
perdido casi los
74 mil, aunque se habían ganado 160 mil nacionales en el mismo
periodo.
Las
causas del debilitamiento turístico de Mazatlán son
varias, pero entre las más
evidentes estaba su envejecimiento natural, pues junto a Acapulco eran
los dos
destinos turísticos de playa más antiguos del
país. Este agotamiento después de
más de tres décadas de constante crecimiento
turístico se aceleró frente a la
aparición de nuevos sitios fuera y dentro del país.
República Dominicana y Cuba
por un lado, y por otro Cancún, Puerto Vallarta y Los Cabos,
emergieron como
los principales competidores regionales de Acapulco y Mazatlán.
Ante esa nueva
competencia Mazatlán no pudo renovarse a tiempo.
El
convencimiento de que Mazatlán padecía una crisis
turística prolongada y de que
ésta había provocado modificaciones estructurales en la
industria turística
local, finalmente llevó a que, a inicios del nuevo siglo, fuera
cuajando un
nuevo liderazgo empresarial que empezara a revertir el estado
crítico de cosas.
Es
decir, a pesar de la intensa competencia de Los Cabos y Puerto
Vallarta, en
particular, y más en lo general del Caribe Mexicano y Acapulco,
los nuevos
dirigentes turísticos fueron revirtiendo la desunión que
había prevalecido en
el sector hotelero y que era, si no el principal, si uno de los
factores más
relevantes del rezago mazatleco.
La
severa caída de turistas extranjeros a lo largo de más de
dos décadas terminó
por precipitarse después del 11 de septiembre de 2001, factor
que dio el último
empujón a la
Asociación
de Hoteles y Empresas Turísticas de Mazatlán, la que
aglutina a los hoteles más
grandes del puerto, a cobijarse en el turismo nacional y con ello a
buscar la
alianza con la
Asociación Tres Islas que tradicionalmente
dependía de los
turistas mexicanos. Por primera vez en muchos años, los dos
sectores hoteleros
de Mazatlán coincidían en que la promoción hacia
el mercado nacional era la
tarea número uno; y a la vez el relevo generacional del sector
hotelero, Carlos
Berdegué, Gaspar Pruneda, Jaime Beltrán y José
Ramón Manguart Sánchez,
principalmente trajeron consigo nuevas conductas y propuestas de
acción común.
Uno
de los rasgos más positivos e interesantes de la que,
podríamos decir es una
nueva etapa del desarrollo turístico sinaloense, es que su
oferta ya no se
limita al sol y la playa ni al puerto; es decir, lo que se llama un
destino
turístico de playa, ahora está conformado por lo que
ofrece la naturaleza del
puerto sumado a sus atractivos culturales e históricos,
más la propuesta del
turismo rural en El Quelite, La Noria, y las visitas que ya había
en Copala y Concordia.
Junto
con ello, ha crecido exponencialmente el turismo de los cruceros que
este año
rompió sus promedios de visitas. Si se llegara a consolidar el
proyecto de la
Escalera Náutica,
no tan solo Mazatlán sino Topolobampo, Teacapán y Altata
le darían un enorme
impulso a la economía estatal.
Es
de sumo importante observar como el turismo, aunque todavía
inicialmente, se
está convirtiendo en una actividad económica que
incorpora a poblaciones
rurales, el mejor ejemplo de todos es El Quelite, y que empieza a
extenderse no
tan sólo al sur del estado, sino también hacia el centro,
con Cosalá, y hacia
el norte, con El Fuerte.
Las
perspectivas del desarrollo turístico sinaloense pueden ser
positivos hacia el
futuro inmediato, pero para eso tiene que realizar un vigoroso esfuerzo
por
recuperar sustancialmente al turismo extranjero, ya que en los
últimos años ha
dependido en más del 80% del turismo nacional y dentro de
éste más de un 20%
sinaloense; es decir, el turismo que llega a Mazatlán es cada
vez más regional
y menos nacional e internacional como fue en las décadas de los
70 y 80.
Si
el nuevo liderazgo turístico se consolida y basa sus decisiones
en estudios
sistemáticos, variados y serios, así como en una mayor
consulta a sus
agremiados y a otros sectores de la ciudadanía, el destino
entrará a una nueva
etapa de crecimiento. Si a lo anterior acompaña la apertura de
nuevos mercados
y/o nichos, y profundiza su innovación tecnológica el sur
de Sinaloa se los
agradecerá y el resto del estado seguirá aprendiendo de
Mazatlán en materia
turística.
En
la década de los 70’
y 80’,
la
población total de Mazatlán registró
importantes aumentos demográficos, sobre la población
urbana, producto en gran
parte por un flujo de inmigración a la zona; la estructura
ocupacional mostró
cambios en detrimento de las actividades primarias, para posicionarse
la
actividad turística en el destino.
Cuadro no. 7
Crecimiento
poblacional de Mazatlán y Sinaloa.
|
Año
|
Sinaloa
|
Cd. de Mazatlán
|
Crecimiento Demográfico
Anual de Maz.
|
|
1910
|
|
21,219
|
|
|
1920
|
|
25,254
|
1.90%
|
|
1930
|
395,618
|
29,380
|
1.63%
|
|
1940
|
492,821
|
32,117
|
0.93%
|
|
1950
|
635,681
|
41,754
|
3.00%
|
|
1960
|
838,404
|
75,751
|
8.14%
|
|
1970
|
1’266,528
|
119,553
|
5.78%
|
|
1980
|
1’849,879
|
199,830
|
6.71%
|
|
1990
|
2’204,054
|
262,705
|
3.15%
|
|
1995
|
2’425,675
|
302,805
|
3.05%
|
|
2000
|
2’536,844
|
327,989
|
1.66%
|
Fuentes:
SIC e INEGI,
Censo General de Población y Vivienda, México, varios
años. Mazatlán. Gobierno
del Estado de Sinaloa, 1989. P 7. Población de las cabeceras
Municipales,
Consejo Estatal de Población de Sinaloa. INEGI. 2001.
Cuadro no. 8
POBLACIÓN
ECONÓMICAMENTE ACTIVA POR RAMAS DE ACTIVIDAD Y LOCALIDADES. 1970
MUNICIPIO
DE MAZATLÁN
|
|
|
Población
Total en Absoluto
|
%
de Población Económica-
mente
Activa
|
%
en el Sector Agrope-cuario
|
%
en el Sector Indus
trial
|
%
en el Sector Servicios
|
|
Municipio
|
167,616
|
29.2
|
23.7
|
21.3
|
48.9
|
|
Cd.
Mazatlán
|
119,553
|
29.5
|
10.5
|
23.1
|
60.1
|
|
El
Walamo
|
1,534
|
28.1
|
72.3
|
7.0
|
14.2
|
|
Villa
Unión
|
6,789
|
28.1
|
39.3
|
19.5
|
33.2
|
|
El
Roble
|
3,893
|
27.5
|
54.3
|
23.4
|
14.7
|
|
Urías
|
3,583
|
25.1
|
20.2
|
39.5
|
37.3
|
|
Fco.
I Madero
|
2,130
|
30.9
|
14.3
|
26.7
|
51.1
|
|
Mármol
|
1,334
|
26.5
|
9.3
|
71.1
|
17.6
|
|
El
Quelite
|
1,319
|
27.6
|
64.6
|
7.4
|
13.5
|
|
La
Noria
|
1,299
|
28.3
|
50.5
|
22.8
|
23.4
|
|
Siqueros
|
1,035
|
33.5
|
55.0
|
17.9
|
22.8
|
Fuentes:
SIC e
INEGI, Censo General de Población y Vivienda, México,
varios años. Mazatlán.
Gobierno del Estado de Sinaloa, 1989. P 7. Población de las
cabeceras
Municipales, Consejo Estatal de Población de Sinaloa. INEGI.
2001.
El resto en 230
poblados más (2 de
700, 3 de 600, 4 de 500, 1 de 800 y 188 menores de 100 habitantes).
Cuadro no. 9
Sinaloa.
Participación porcentual en el PIB
nacional 1983-1998
|
AÑO
|
ESTATAL
|
PRIMARIO
|
SECUNDARIO
|
TERCIARIO
|
|
1983
|
2.1
|
5.7
|
1.2
|
2.0
|
|
1985
|
2.3
|
6.5
|
1.3
|
2.3
|
|
1990
|
2.4
|
6.8
|
1.2
|
2.5
|
|
1994
|
1.9
|
5.5
|
2.0
|
2.7
|
|
1998
|
2.0
|
6.1
|
N.D.
|
N.D.
|
Fuente:
Secretaría de Desarrollo Económico, Gobierno del
Estado de Sinaloa
Mazatlán
ha perdido
competitividad en los últimos veinte años porque ha
pasado del segundo puerto
turístico tradicional del país al tercero o cuarto. Y si
tomamos en cuenta los
anteriores treinta años, de ser el segundo puerto
turístico más importante de
México, al crearse los planificados, fue relegado a un sexto u
octavo lugar.
En 1977 cae la
proporción del Distrito Federal a un 27%, Jalisco se sostiene en
el 17% y
Sinaloa se incrementa a un 19%.
En años
subsecuentes, se ha perdido
presencia del turismo del Distrito Federal y Jalisco, siendo el
principal
emisor el propio Estado de Sinaloa
Cuadro no. 10
|
PROCEDENCIA
DEL TURISMO NACIONAL EN MAZATLÁN
|
|
|
1977
|
1999
|
2000
|
2002
|
2003
|
|
Procedencia
|
Turistas
|
%
|
Turistas
|
%
|
Turistas
|
%
|
Turistas
|
%
|
Turistas
|
%
|
|
Distrito
Federal
|
101,734
|
27.0%
|
91,700
|
12.5%
|
96100
|
11.2%
|
75200
|
10.2%
|
81100
|
10.9%
|
|
Jalisco
|
62,352
|
16.6%
|
97900
|
13.3%
|
91000
|
10.6%
|
89100
|
12.0%
|
87600
|
11.8%
|
|
Otros
|
33,071
|
8.8%
|
108400
|
14.7%
|
144000
|
16.8%
|
114500
|
15.5%
|
111700
|
15.0%
|
|
Sinaloa
|
71,595
|
19.0%
|
154200
|
21.0%
|
213200
|
24.9%
|
192400
|
26.0%
|
193200
|
26.0%
|
|
Nuevo
León
|
24,049
|
6.4%
|
38500
|
5.2%
|
32200
|
3.8%
|
18700
|
2.5%
|
27200
|
3.7%
|
|
Sonora
|
25,641
|
6.8%
|
27400
|
3.7%
|
38400
|
4.5%
|
40400
|
5.5%
|
34200
|
4.6%
|
|
Durango
|
17,983
|
4.8%
|
59400
|
8.1%
|
63300
|
7.4%
|
63000
|
8.5%
|
58700
|
7.9%
|
|
Chihuahua
|
13,720
|
3.6%
|
51700
|
7.0%
|
58300
|
6.8%
|
46000
|
6.2%
|
46000
|
6.2%
|
|
Nayarit
|
9,272
|
2.5%
|
19400
|
2.6%
|
19500
|
2.3%
|
19800
|
2.7%
|
17800
|
2.4%
|
|
Coahuila
|
11,730
|
3.1%
|
38000
|
5.2%
|
44500
|
5.2%
|
34300
|
4.6%
|
40200
|
5.4%
|
|
Baja
California
|
-
|
-
|
15500
|
2.1%
|
21600
|
2.5%
|
21500
|
2.9%
|
18800
|
2.5%
|
|
Guanajuato
|
-
|
-
|
15300
|
2.1%
|
16800
|
2.0%
|
14600
|
2.0%
|
17300
|
2.3%
|
|
Baja
California Sur
|
-
|
-
|
18200
|
2.5%
|
16300
|
1.9%
|
11000
|
1.5%
|
8500
|
1.1%
|
|
Zacatecas
|
5,175
|
1.4%
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
TOTAL
NACIONAL
|
376,322
|
|
735,600
|
|
855,200
|
|
740500
|
|
742300
|
|
Investigación
Propia. Fuente: Delegación Federal de Turismo en el Estado y
Programa de Desarrollo Turístico.
Cuadro no. 11
INDICADORES
TURÍSTICOS DE MAZATLÁN MENSUAL
FEBRERO
|
|
|
2000
|
2001
|
2002
|
2003
|
2004
|
2005
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Porcentaje de ocupación
|
55.85
|
57.28
|
49.99
|
39.21
|
45.67
|
63.59
|
|
Porcentaje de
ocupación nacionales
|
16.90
|
21.21
|
21.18
|
18.39
|
20.41
|
18.38
|
|
Porcentaje de
ocupación extranjeros
|
38.95
|
36.07
|
28.81
|
20.82
|
25.25
|
45.20
|
|
|
|
JULIO
|
|
Porcentaje de ocupación
|
58.09
|
58.50
|
61.70
|
56.75
|
69.92
|
ND
|
|
Porcentaje de
ocupación nacionales
|
52.36
|
53.81
|
57.08
|
53.04
|
66.12
|
ND
|
|
Porcentaje de
ocupación extranjeros
|
5.73
|
4.69
|
4.62
|
3.71
|
3.80
|
ND
|
|
|
|
PROMEDIO
ANUAL
|
|
Porcentaje de ocupación
|
45.55%
|
41.47%
|
38.37%
|
37.64%
|
37.86%
|
ND
|
|
Variación Absoluta
|
-1.98%
|
-4.08%
|
-3.10%
|
-0.73%
|
0.22%
|
ND
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Fuente: SECTUR con base en información generada a
través del Sistema Nacional de Información
Turística (SNIT)-
Sistemas de Información Turística Estatal (SITE).
|
|
|
Es a partir de 2004 se inicia un
nuevo ciclo de crecimiento turístico en Mazatlán, que muy
seguramente se
prolongará por lo menos en 2006. El pronóstico
está basado en la reservación de
habitaciones para los próximos dos meses del 2006, el anuncio de
más
inversiones en hotelería, el aumento de asientos aéreos
internacionales, el
arribo de más líneas de aviación y la estabilidad
macroeconómica de la economía
nacional.
La
economía nacional en 2004 y 2005, tuvo un comportamiento
ligeramente superior
de los anteriores tres años y tal hecho se reflejó en la
recuperación de la
actividad turística doméstica. Por su cuenta, la
economía estadounidense aunque
no tuvo el mejor año de la administración de George Bush,
si permitió un
aumento de los turistas del vecino país a los principales
destinos de playa de
México. Es decir, tanto los factores endógenos como los
exógenos le dieron
respiración a la industria turística nacional.
Aunque
Cancún y el conjunto de la
Riviera Maya
vieron disminuir drásticamente el número de visitantes
debido a los graves
daños que les inflingió el huracán “Wilma”, otros
destinos de playa como Puerto
Vallarta, Los Cabos, Acapulco y Mazatlán, fueron beneficiados
indirectamente
por el meteorito.
La
recuperación turística del puerto sinaloense no se
inició, sin embargo, en
2005, sino que empezó en febrero del año pasado cuando en
el conjunto de los
hoteles de la ciudad la ocupación pasó del 39% de 2003 al
46% en 2004 en el
mismo mes, o del 63% al 73% de los hoteles que reciben más
turismo extranjero,
es decir, los agrupados en la Asociación de Hoteles y Empresas
Turísticas de Mazatlán.
Resulta pertinente aclarar que en Mazatlán hay dos asociaciones
de hoteles. Una
que agrupa a la mayoría de los establecidos en la Avenida del Mar y
otra que
agrega al grueso de los establecimientos en la zona dorada. La primera
recibe
menos turistas extranjeros que la segunda.
En
julio de 2003, el mes durante el cual se recibe un mayor número
de turistas
nacionales, los hoteles de Mazatlán se ocuparon al 53% y en 2004
al 66%. Este
año se confirmó que la mejor temporada para
Mazatlán, al menos en términos de
ocupación, es la veraniega con la visita mayoritaria de turistas
mexicanos.
Conclusiones
Mazatlán
ha perdido competitividad
en los últimos veinte años porque ha pasado
del segundo puerto turístico tradicional del
país al cuarto. Y si
tomamos en cuenta los anteriores treinta años, de ser
Mazatlán el segundo
puerto turístico más importante de México, al
crearse los planificados, fue
relegado a un sexto u octavo lugar.
Como destino de playa, que
actualmente se encuentra en la etapa de redefinición, tal y como
lo define
Buttler, enfrenta los restos de incorporarse a los nuevos esquemas de
modernización en los que la calidad de los servicios
turísticos es el elemento
inicial más importante.
Uno de los grandes retos para los
destinos turísticos de playa en México en este muevo
milenio, es su
re-conversión y re-organización para participar de manera
más asertiva en los
escenarios que se viven y vislumbran en este paradigma de desarrollo
social.
El reto es muy grande, si partimos
de la condición realista de la escasa información
estratégica para la toma de
dediciones, por el poco apoyo e impulso que se le ha dado a la
investigación
turística que de fundamento a las nuevas propuestas. Es
precisamente la
investigación la que puede dar un basamento firme y consistente
a las
alternativas, pero desafortunadamente no es ésta una
característica que nos distinga en
México. La investigación
científica en el ámbito del turismo es uno de los
primeros grandes retos de la
re-orientación de la actividad empresarial.
Acerca
de los ciclos de vida de un destino
turístico, es relativamente poco lo que se ha investigado, a
menudo se le
equipara con los ciclos de las empresas en general. Sin embargo no
todas las
características de los destinos y de las empresas así
como sus condiciones son
siempre semejantes. En realidad deben ser estudiadas de manera
diferente, ya
que implica un entorno diferente y una exploración a un mercado
competitivo de
igual manera diferente; es necesario, entonces, el análisis de
cada destino de
manera particular.
La
actividad turística representa hoy por hoy una fuente importante
para la
captación de divisas y la generación de empleos; sin
embargo no se ve reflejado
entre los habitantes con mayores carencias y con frecuencia en todos
los
destinos de playa estudiados se plasman las quejas sobre los
daños ambientales
en los desarrollos turísticos.
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Hermosillo: Centro de Estudios de América del Norte, El Colegio
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septiembre de 2008, vol. I, núm. 1 <http://topofilia.net/santamaria.html>.
Nota: Para consultar las gráficas completas
contenidas en
éste artículo, descargar el documento anexo en formato
PDF.
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